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Salva (la poesía oral) Soler

Salva (la poesía oral) Soler

<<Los vencedores escriben la Historia.

                Por eso, yo escribo poesía>>.

Me declaro la guerra, Salva Soler

Poementario

¿Qué tan libres son los libros?

¿Jaula o patio de palabras?

Lo descubre quien los abra.

No se puede ser de todo,

unos son para leerse,

y otros son aire de globo.

¿Cuál es hábitat natural de un poema? ¿Una hoja en blanco? ¿El aire? Esa parece ser una de las dudas más recurrentes sobre la forma de presentar la poesía y de la respuesta depende casi todo lo que se diga sobre ella. Hay quienes dicen que la poesía nació de la tradición oral y por lo tanto su vehículo “natural” es el aire, otros dicen que los mejores ejemplos de poesía se encuentran en los libros y por lo tanto debe ser escrita. De esa dialéctica nacen debates y, por supuesto, muchas variantes de poetas.

Salva Soler es un poeta eslamero. Él mismo recuerda que antes de conocer el slam ya escribía poesía (punto para la poesía escrita), pero cuando conoció la dinámica del slam de poesía en 2013 se involucró al cien por ciento. Incluso hoy es uno de los máximos representantes de este movimiento/escena/escuela/juego en Barcelona y España (punto para la poesía oral).

Es claro que sus poemas nacieron para ser escuchados y vistos. Aquí es donde entra la comparación más sobada de la historia de la poesía oral vs la poesía escrita: Aire de globo, el primer poemario (escrito) de Salva Soler, es una partitura. Se lee con gusto y sorpresa, sin embargo a la palabra escrita le falta algo: la voz de Salva, sus gestos, su mirada, su cuerpo, el espacio que deberían compartir los espectadores y el autor. Le falta todo eso que no se puede escribir porque son parte del momento en vivo e incluso de la grabación.

No es culpa de Salva, es culpa de cómo nos comunicamos los humanos. Dicen los psicólogos que el 93% (el número varía según quién lo diga, pero siempre es un porcentaje avasallador) de nuestra comunicación es no verbal. Entonces, si Soler pensó estos poemas para ser presentados en un escenario es claro que algo de ese 93% no va a sentirse en las hojas del libro. Por eso Aire de globo incluye en cada poema su propio video mediante un código QR. La diferencia entre sólo leer un poema y verlo/escucharlo/leerlo al mismo tiempo es total. Por ejemplo, en el poema que da nombre al libro, los brazos de Salva lo dicen todo, envuelven, literalmente, el centro chicloso del poema. Es algo que no se alcanza a apreciar con la sola lectura del texto sobre la hoja.

Aire de globo

“Quería también, ya puestos a querer, que este libro fuera una extensión de la sensación que al oyente le pueda quedar al finalizar uno de mis recitales. Un viaje emocional. No puedo negar que soy un poeta de directo.” Como en la música. Hay grupos que son fenomenales en vivo y esa energía no la captura el disco. Algo muy similar sucede con Salva Soler y Aire de globo. Él lo sabe, lo suyo es el directo, el cara a cara, el poema vivo, el que nace envuelto en su voz y el espectador se lleva a casa en la mente.

También en la introducción dedica unas líneas a apuntar que para él la poesía “es un adjetivo, no un género” y que él huye de las etiquetas. Ahí se encuentra otro de los valores de su obra, que no es único de él sino un síntoma de la época, definámoslo como poesía líquida o arte líquido (saludos a Sygmund Bauman). Sí, es poesía, pero también es narrativa, es performance, incluso el teatro, todo él, en una persona, en un momento de alrededor de tres minutos.

Al Aire

Aire de globo, el poemario escrito, está dividido en 5 fases, un poema matriz (el que da nombre al libro) y un epílogo con dos poemas más. En total son 28 poemas con temas recurrentes como la conexión con la inocencia, el desencantamiento de la vida “madura”, la crítica política, el tiempo desperdiciado y el aprovechado, nuestras fronteras mentales y nuestros sueños migrantes que cruzan esa línea imaginaria.

Las fases en las que está divido en poemario no parecen tener un tema claro. La primera fase incluye poemas que abordan diferentes temáticas, como “Sentirse palabra”, sobre la escritura; “Quiero”, una declaración de amor muy chida, me imagino perfectamente a alguien dedicándole este poema a su ligue; “Madriguera para Alicias” y “Paulito”, sobre lo patético de la vida moderna con sus obligaciones y sus contradicciones; y “Tortícolis”, sobre la vida que se nos va.

Es en la segunda fase cuando aparecen los temas políticos. “Se asustaron” y “Hamelín” son un ejemplo que crítica la brecha entre los poderosos y los vulnerables y la manipulación de las masas, respectivamente, pero sería un error calificar a esta fase como la “política” porque incluye también “Cuernos”, que aborda la infidelidad.

Las siguientes tres fases siguen más o menos las mismas temáticas. En ellas, Salva destaca por su habilidad para encontrar destellos en lo que parece intrascendente. Aquí es importante retomar otra parte de la introducción: “Y hago un paréntesis aquí para explicar que me referiré a <<poemas>> sin saber técnicamente si lo que hago es poesía». Si no fuera suficiente la reflexión poesía oral vs poesía escrita, con Salva Soler retomamos la duda de los 64 mil, ¿qué –carajo– es poesía? Algunos dirán que la poesía es verso medido, tal vez rimado, con un ritmo claro. Pero más allá del estilo de presentar un poema, yo creo que la poesía es esto: 

Y al final,

tal vez,

tras tanto tiempo pactando para amansarnos

en un punto intermedio,

lo que nos acabe destruyendo

no serán las tempestades,

sino las calmas

En “Encantamiento”

Por supuesto que Salva Soler es un poeta. Es claro que no es un juglar de la edad media ni un poeta del siglo de oro español, es un poeta español del siglo XXI que aprovecha todo tipo de herramientas para presentar su obra al lector/espectador: su cuerpo, para el escenario; la hoja en blanco, para el libro; y su imagen, para los videos.

Una característica interesante es que, además del código QR, cada poema tiene también un epígrafe, todos de autoría de Salva. Sirven más o menos como el “balazo” de las notas periodísticas, encierran parte del sentido del poema aunque no son formalmente parte de ellos. El mejor de ellos, creo yo, es la siguiente fórmula:

presión

estrés = ( velocidad + peso )

objetivo

Aire de globo fue publicado con el sello de Mecánica Planetaria. Llama la atención este sello editorial, que comparte nombre con el espectáculo/poemario de Dani Orviz, quien además de ser otro representante del slam de poesía barcelonés, también participa en Aire de globo como editor y maquetador. El equipo de este trabajo autogestivo lo completan Judit Matas en la estructura, diseño, ilustración y maquetación, y Belén Hurtado en la corrección. 

Al final, seguiremos sin respuesta sobre si la poesía “debe” ser escrita u oral, pero, mientras tanto, podemos llegar a la siguiente conclusión: Así como “Aire de globo” (el poema) define que cada persona es aire, sin necesidad de un globo para elevarse, Aire de globo (el libro) lleva en el nombre su orgullo. Es aire.

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