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La dinastía de Guzmán Loera

La dinastía de Guzmán Loera

La dinastía de Guzmán Loera

Sin duda alguna el crimen organizado sigue siendo un punto rojo que pone en jaque al gobierno federal y para muestra un botón, un botón conocido como Joaquín Guzmán Loera y todos quienes lo rodean.

La historia de Guzmán Loera contra el gobierno federal inicia con la primera captura de reconocido narcotraficante en 1993: es detenido en Guatemala para ser entregado después a las autoridades mexicanas que en ese entonces eran precedidas por Carlos Salinas de Gortari, presidente de México de 1988 a 1994.

Sin embargo fue en 2001 que, bajo el gobierno de Vicente Fox Quesada, el capo mexicano se burla del sistema de una de las cárceles de “Máxima” seguridad del país y, en datos oficiales, se fuga del penal de puente grande el 19 de enero. Desde esa fecha inicia una guerra ¿O alianza quizás? Entre el gobierno y el reconocido cártel de Sinaloa.

Casi 157 meses después,

el mundo amanece conmocionado y la noticia de que Joaquín Guzmán Loera ha sido capturado, se puede ver en la portada de todos los diarios del mundo, en México se dice que por fin el gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018) ha logrado dar un golpe al crimen organizado, EPN se levanta el cuello y festeja ese “triunfo».

Poco le dura el gusto porque siendo aproximadamente las 21:30 hrs del 11 de julio de 2015 se da a conocer que el gran capo ha vuelto a fugarse de una prisión de alta seguridad, esta vez la del Altiplano.

La desesperación, el enojo, la ineptitud se nota en el rostro de EPN y su séquito, y emprenden una vehemente búsqueda para recapturar al «Chapo», cometido que logran el 8 de enero del 2016 y que termina en extradición del narcotraficante mexicano.

Hasta ahí lo que concierne al «Chapo». Todos pensaron que también era el final del cártel de Sinaloa, sin embargo, la tarde del pasado 18 de octubre de 2019, a eso de las 15:30 hrs, se da a conocer la captura de Ovidio Guzmán, que, con perfil bajo, posa con el rostro levantado, como en señal de reto.

Esta captura desata un ola de extrema violencia en carreteras, casetas, calles de Culiacán, el objetivo: que las autoridades liberen al hijo de  Joaquín Guzmán; el resultado: que 4 horas después de la detención Ovidio esté libre.

De este último suceso se desprenden muchas incógnitas:

¿Por qué en la captura del Chapo sus sicarios no hicieron tantos desmanes? ¿Quizá las capturas anteriores fueron solo un circo? ¿Dónde está en realidad el «Chapo» Guzmán? ¿Quién ordenó todo el despliegue de sicarios en Culiacán? ¿De verdad la preocupación era por los habitantes de Culiacán o por las familias de los altos mandos militares que fueron amenazadas? Juzgue usted estimado lector.

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