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La Redacción

«Cuando el viento sopla»: un «tal vez» de la Guerra Fría

28 julio, 2019

            Cuando el Viento Sopla (When the Wind Blows) es una película animada estrenada en 1986, sobre una pareja viviendo en el campo rural británico, momentos antes de que el país fuese arrasado por misiles rusos. Esta basada en una series de historietas del mismo nombre creado por Raymond Briggs, quien es mas recordado por ser el autor de la historia El Hombre de Nieve (The Snowman), escrito en 1978 y animado en 1982.

La película es animada con ejemplos de arte intenso, principalmente a mano, y muy emocional en cuanto a la música y ambiente, sobre como era el mundo durante la Guerra Fría en su tiempo.

La trama se centra en una pareja británica de la tercer edad viviendo en el campo, James e Hilda. Nada especial con ellos, viven jubilados, se quedan en casa, y a veces toman el autobús al pueblo para conseguir víveres.

            En la primer mitad, ellos escuchan por la radio advertencias de posibles bombardeos de misiles rusos contra el Reino Unido, lo cual lleva a James a tomar precauciones en caso de que lo peor pase, siguiendo instrucciones proveídas en un folleto gubernamental. Consigue provisiones enlatadas en montón, improvisa un refugio usando las puertas y cubrirlas con colchones o almohadas, este tipo de sugerencias.

 Ahora, en tiempo actual, este tipo de cosas pueden sonar poco coherentes, por que el sentido común te dirá que puertas de madera y colchones no ayudarán contra una explosión nuclear; tomen de ejemplo a Hiroshima y Nagasaki. Pero estas eran instrucciones reales que el gobierno proveía a sus ciudadanos, tus tírate al suelo y rueda o escóndete bajo la mesa y cúbrete la cabeza. Ellos sabían que estos consejos no ayudarían, pero eran para dar a la población un Efecto Placebo para prevenir pánico e histeria masiva. Esto incluía a personas como James e Hilda.

Eventualmente el Reino Unido ES bombardeado, y de alguna forma su refugio improvisado les permitió sobrevivir. La animación usada en esta parte es más gráfica en detalle con música espeluznante,  escenas de autos y casas destruidas por las ondas de choque de las explosiones, y la única preocupación Hilda vocaliza en ese momento, es que el pastel se vaya a quemar en el horno.

Humor negro del más fino.

La segunda mitad de la película se enfoca en la pareja haciendo lo posible por continuar con sus vidas, en el páramo nuclear de lo que queda del Reino Unido.

            Deseo evitar divulgar el resto de la trama, porque siendo que este es el tipo de película que quisiera que personas puedan experimentarla por primera vez y ser asombrados por sí mismas. Pero sí he de mencionar que la segunda mitad se vuelve más negra y emocional.

Al ver esta película frecuentemente me acordaba de otros filmes con tramas similares: La Tumba de las Luciérnagas (Grave of the Fireflies) de 1988 es una, por Isao Takahata del Estudio Ghibli. La otra Hiroshima (Barefoot Gen), que fue animada en 1988 por Producciones Gen, pero originalmente fue una novela gráfica publicada entre 1973 y 1987 por su autor, Keiji Nakazawa.

Imagen: Listal

            Las tres se enfocan en las consecuencias de una explosión nuclear, siguiendo a dos protagonistas que son involucrados contra su voluntad, y exhiben sus temas de forma realista.

            La diferencia entre esta película y estos ejemplos, es que éstas ocurren en la Segunda Guerra Mundial, siguiendo las vidas de los civiles durante el conflicto, mientras esta película data de eventos y situaciones ficticias, con escenarios de algo que pudo ser.

            De nuevo, tomen en cuenta que esta película se estrenó en 1986, un tiempo en donde el miedo de que la Guerra Fría escalara a una guerra nuclear era bastante real. Así que es justo pensar que Cuando el Viento Sopla fue hecha para personas con la misma forma de pensar que nuestros dos protagonistas.

            Ellos comparaban la amenaza de la Guerra Fría a como ellos trataban la amenaza de los bombardeos a Londres durante la Segunda Guerra Mundial. Ellos eran infantes en ese entonces, y recordaban los ejercicios en sus refugios subterráneos y el silbido de las bombas con nostalgia infantil, como si eso fuese una clase de aventura, en un punto en sus vidas cuando aún no entendían las implicaciones, casi como lo hacen ahora.

            Cuando el Viento Sopla presenta esta amenaza moderna como algo a una escala completamente diferente, y que de ninguna forma deberíamos ignorarla, o peor, esperarla con anticipación. Que el dicho popular Mantén La Calma y Sigue Adelante (Keep Calm and Carry On) no será suficiente, mostrado con James confiando demasiado en el folleto del gobierno. Por eso es necesario ver a James e Hilda pasen por estas cosas.

            Algo parecido también se muestra con el hijo de James. Después de escuchar la radio en la primer mitad, James le llamó por teléfono para advertirle, pero este responde que eso nunca ha de pasar y, si lo hacen, no va a ver mucho que ellos puedan hacer al respecto.

            Es fácil en el presente ver eso con risa, siendo que sabemos que nada pasó, pero de nuevo, al tiempo en que se hizo la película ese miedo estaban presente. Que era real el potencial de que los dos poderes militares mas grandes del mundo podrían, en cualquier momento, lanzar misiles nucleares de alto alcance entre sí, con el mero presionar de un botón.

Ciudadanos ordinarios, atrapados en medio de dos super-poderes masivos.

La película no es perfecta, sin embargo.

             El inicio se siente muy fuera de lugar. La película empieza con un montaje de grabaciones en vivo de vehículos militares, acompañada por música rock compuesta para esta cinta. De hecho el tema principal de la película fue compuesta y realizada por David Bowie. No encaja para nada con los temas que tratan en la trama. Casi como muchas películas animadas lo hacen últimamente, las que meten un número musical o cualquier canción de música Pop al mero final, pero al principio.

            El ritmo o el paso al que avanza la trama se siente lenta, en especial la primer mitad. Tiene una duración total de apenas 56 minutos, donde la mayoría del tiempo la pasamos en casa de James e Hilda teniendo conversaciones con muy poca acción. Lo cual puede hacer para algunos la trama se sienta más personal y real, pero va a requerir paciencia.

            La animación es interesante, utilizando mas de un solo medio. Los personajes son dibujados y pintados a mano al igual que los interiores de edificios, autos, y fachadas de la casa, pero el interior de la casa en que viven es presentada en Animación Cuadro-por-Cuadro con modelos reales, y las tomas del cielo o del exterior suelen ser filmaciones reales. Casi de la misma forma en que las caricaturas de Coraje el Perro Cobarde mezclaba sus estilos de animación. Hay veces en escenas se nota que la animación cuadro-por-cuadro no encaja o sincroniza con la animación dibujada a mano. Esto porque los cuadro-por-cuadro, irónicamente, tiene menos cuadros con los cual trabajar que una animación a mano, y te distrae de que se nota que los personajes no son parte del mundo en el que están.

En pocas palabras, yo recomendaría darle una oportunidad a esta película. La trama es simple, por personales son interesantes, y de vez en cuando tiene buenas instancias de humor. Puede sentirse lento al principio, pero eventualmente te recompensa con visuales interesantes. Si tienes una hora libre con nada que hacer, dale un vistazo.

Y si acaso no te interesó tanto, bueno… no es el fin del mundo.

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