¿Capitalismo o modernización del socialismo?

¿Capitalismo o modernización del socialismo?

¿Qué es lo más sorpréndete de la reforma china a diferencia de otros países?

Son los países como Rusia, los que tenían claro que querían abandonar el socialismo y convertirse; pero la diferencia radica en que China siempre estuvo comprometida con el socialismo. El mercado es quién ha empujado a China al capitalismo -sin una pronunciación clara-. El ocupar este termino dentro del país asiático, es algo inconcebible. ¿Es entonces a caso la educación parte de este capitalismo socialista?

China se pone en riesgo con su consumismo, dando entrada a diferentes coexistencias políticas; y permitiendo que el poderío económico suela encaminar a consecuencias irremediables.

Origen

Con el inicio de la reforma post-Mao se mudó una economía de mercado, y uniéndose a la Organización Mundial de Comercio en 2001; China entro en la nueva era. Fue así como la economía ha mantenido su arranque de crecimiento y se ha vuelto más integradora con la economía mundial. Pero para comprender mejor, hay que partir del Movimiento Estudiantil de 1989.

También conocida como la masacre de Tiananmén, esto gravitó en una serie de manifestaciones liderada por estudiantes. Su origen: las reformas económicas. Una con el objetivo de darle “frescura” al sector estatal y así poder proteger el socialismo y la otra para ponerle fin a la Revolución Cultural. Esta fue encabezada por el consentido Hua Gofeng, el sucesor designado por Mao.

Su programa con un enfoque industrializado el cual denominaron “la industrialización del gran empuje”, respaldada por líderes chinos, como Deng Xiaoping, marcaron una pauta en la historia financiera. Tiempo después el programa fue cancelado y Hua destituido.

Pero esto fue solo el comienzo de la renovación del grande asiático. Chen Yun, un ferviente partidario y crítico de la economía, se opuso a las políticas impuestas por el gobierno de Mao.

Chen entendía una cosa en la economía de su país: demasiada inversión en la industria pesada, y más enfoque en los sectores y mercados privados. Esto llevó al país a un ajuste macro y reformas locales a nivel micro.

Otra de las cuestiones importantes en el proceso, fue la decisión de Pekín de dispersar el comercio y dar más autonomía a los gobiernos locales.

Uno de los puntos mas importantes en las reformas post-Mao, fue la agricultura privada; tanto que para 1982 se volvió parte de las políticas nacionales. Y es que durante la era Mao, muchos de los jóvenes fueron enviados al campo por falta de empleo. Tanta fue la presión social al gobierno de Pekín, que este se vio obligado a permitir el autoempleo.

Se llego a ver que con esto se experimentaba un estímulo y crecimiento económico. Permitir la importación de tecnología avanzada, aplicar los conocimientos administrativos, vender al mercado internacional los productos locales, crear empleo e, introducir el capitalismo, para así poder salvar el socialismo. Pero lo más importante fue como la revolución marginal trajo el emprendimiento para rescatar al sector estatal.

Implementación

En 1992 y 1994, Pekín implementó la reforma de precios y la reforma tributaria, respectivamente, y comenzó a privatizar las empresas estatales, para así abrir un mercado común, transformando a la región en competencia económica.

En la época de Mao, la educación y el conocimiento se volvieron un riesgo. Nada diferente de lo que sucede hoy en día. Para los chinos la educación es la “joya” mas valiosa. La ideología ha dejado de ser radical y el comunismo político ya no es más que solo en nombre.

La velocidad con la que el gigante asiático libera su economía y limita a no cambiar su política, habla mucho de lo indefendible y frágil de lo que se puede presentar en China. Ese “capitalismo autoritario” liderado por el Estado, ofrece más de una perspectiva. La democracia que día a día se adhiere a China, y su fractura socio-política, provee un diagnóstico diferente: el control de ideas y la difusión en un mercado definido de productos pero palpante y revolucionario de ideas, es cada vez mas grande.

Es importante dejar en claro que la economía China no es innovadora; su modelo tiene mucho que ver con el control del Estado. Ahora los asiáticos están pasando rápidamente de ahorrar mucho a volverse más consumistas, y no en la misma forma americana, pero muy encaminados a ese patrón. Tampoco al igual que América Latina, los cuales han alcanzado una mayor igualdad de ingresos. Habrá quienes ganan más y quienes ganen menos; entonces es imposible alcanzar un igualitarismo.

Se vuelve un problema social cuando los de abajo no ven esperanzas, aún trabajando mucho. Aún cuando la desigualdad se vuelve complicada, y esto da esperanza.

Los chinos siguen creyendo que sin importar si son ricos o pobres, la educación los convertirá en personas poderosas.

Su ideología es que la competencia entre varios partidos no funciona a menos que esta sea labrada y educada en ideas firmes.

Algo sorprendente dentro de la capitalismo-socialista, es que este gigante encontró la forma de volver a sus raíces culturales.

Esta adopción global que China inició, recién empieza. ¿Será que China se convertirá en algún momento en país democrático?

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