Saltar al contenido
La Redacción

Una historia hecha de hilos

1 febrero, 2020
Últimas entradas de Colibrí (ver todo)

Una historia hecha de hilos. Los cuentos surgen del deseo por platicar anécdotas donde los personajes recrean acontecimientos de la vida. Las historias varían entre lo real y lo imaginario, esto sin duda es una tarea de la literatura; en el teatro hacen su aparición los personajes asumiendo su papel creados por el escritor. Las marionetas son elaboradas de cartón, de tela, madera, con toques de pintura y los hilos que sostienen el movimiento. El lobo, el cazador, el cerdito tienen presencia al momento de aparecer en el escenario, allí toman vida como estructuras inmóviles donde las pequeñas cuerdas dan movimiento para que nazca la historia, con ello surjan los juegos y se recree la imaginación. Un títere es capaz de hacer sonreír, desatar carcajadas, crear sueños en los espectadores; son pequeños seres que una mano guía y les imprime el espíritu para llenarlos de movilidad.

Estamos unidos por hilos invisibles a nuestros temores, somos el títere y el titiritero, víctimas de nuestro pensamiento G. S. Rawling

La luz del fuego dentro de las cuevas proporcionaban siluetas que las manos formaban, podemos imaginar que probablemente esto dio vida a los títeres en las cavernas, los días de lluvia, las largas noches, inviernos que parecían eternos, eran pretexto para permanecer cubiertos por las inclemencias del tiempo y a partir de allí el hombre tuvo un elemento creativo para entretener a chicos y grandes. Detrás de un personaje hecho con materiales diversos se encuentra una historia que surge de la imaginación de su creador, la necesidad de contar sucesos es parte de la naturaleza humana y hacerlo a través de un títere ayuda a perder el miedo en  un  escenario.

 El paso del tiempo le dio carácter a esta actividad en los escenarios del arte dramático. Federico García Lorca (1898-1936) uno de los escritores de guiones de teatro para marionetas, que a través de sus obras dramáticas les da vida a personajes hechos de tela y las  manos expertas mueven los hilos para manejar y conducir una historia. A lo largo de las épocas este recurso de entretenimiento tomó sentido dentro de la educación en los niveles de preescolar y primaria. El contar historias a través de la narración oral atrae diversos espectadores, de manera distinta lo hace el teatro guiñol. El títere es un personaje que se le permite ser torpe, travieso, parlanchín, alegre, romántico, gruñón y malvado. Estas características especiales las imprime quien elabora la marioneta con sus manos.

Las características de los personajes en el teatro de marionetas nace al escribir el guion,

este da vida a una historia que luego se traduce en una puesta en escena, los elementos que forjan la personalidad se dan través del gesto, el pelo, el color de la tela, sus movimientos y los hilos que lo sostienen, eso es darle una proyección para transmitirla al espectador y este pueda ser parte de la obra, el autor que se encuentra detrás del trabajo de la elaboración es sin duda el artesano llamado titiritero, con sus manos e imaginación le da vida a un pequeño ser inanimado capaz de recrear cuentos, hacer reír, llorar y reflexionar al público que lo observa.

Los materiales forman parte de una colección de elementos que ayudan a dar forma a una artesanía que durante siglos los titiriteros han llevado a cabo con el firme propósito de darle una personalidad a la marioneta para que el resultado sea agradable a chicos y grandes. En un muñeco recae la historia que representará en el escenario. Los pedazos de tela se adaptan a los brazos, las piernas, el vestido o el pantalón. Un personaje que se grabará en la memoria del observador, pues este atraerá la atención de un público ajeno, que  al pasar por el lugar de la función se quedará observando el movimiento torpe y melodioso de la marioneta jalada por hilos.

La madera es parte fundamental para la creación de un títere,

también se utiliza el cartón, la pintura, el unisel, la tela; materiales que el artesano utiliza para crear marionetas y mostrar la obra en las calles para su venta, la persona que elabora esta artesanía suele ser en ocasiones quien lo lleva al escenario. El titiritero al trabajar la madera o la tela y al insertar los hilos, está consiente de tener en sus manos un ser inanimado y sin vida. Al activar el movimiento es como si un soplo llegara a ellos y los despertara. ¿Quién no recuerda el cuento de Pinocho?, la marioneta jalada por hilos que Gepeto fabricó con la esperanza de tener un hijo, en el fondo necesitaba alguien con quien compartir  la soledad. El deseo del muñeco de madera era ser un niño de verdad.

Los intentos contemporáneos de utilizar la narración como un método de redescubrimiento y la estabilización de la personalidad del niño se apoyan en el uso de títeres, se encuentra el hecho de que un niño no es capaz de expresar todos sus sentimientos verbalmente, los héroes títeres les ayudan a encontrar palabras y otro punto de vista o perspectiva (Majaron, 2015; p. 6). 

Los títeres constituyen una forma creativa y expresiva que se hace accesible a los niños y  a las niñas,

cuando los manipulan crean sus propias historias, suelen conversar con el pequeño ser que salió de sus manos, es el mejor amigo para guardar los secretos, lo que a ellos le cuenten no saldrá de sus labios. Para los niños el elaborar una marioneta es una actividad divertida, sus manos son capaces de darle vida al personaje que será quien les cuente una historia y los haga sonreír. Las manos inexpertas lograrán que el títere cobre vida, el movimiento será parte de la historia.

Inculcar en los niños el juego a través de los guiñoles es fomentar la cultura hacia una manualidad artesanal que tiene siglos de existencia. Los títeres nacen de las manos de los artesanos que dedican su vida a la creación de la fantasía. Los hilos son como el destino que guían la existencia de una marioneta. Los talleres que ofrecen las casas de cultura en diferentes municipios sólo quedan en una actividad que se lleva a cabo durante un verano. Elaborarlos en el salón de clases es una actividad de todo un día, tropezar con las manos inexpertas de los niños puede ocasionar dolores de cabeza, aparece la impaciencia y el enojo.

Los titiriteros, en cambio, tienen la paciencia, el tiempo, la dedicación y el talento a la construcción de un muñeco que después formará parte de su vida, como el recuerdo sublime de haberlo creado, son ellos quienes llevan esta artesanía a las manos de los niños, el títere es una herramienta poderosa, puede ser culpado de lo que expresa quedando el titiritero libre de responsabilidad; del mismo modo el niño utiliza el guiñol como escudo para esconderse detrás de él, que sea él quien se equivoque, le presta la voz pero el público sólo ve al títere en el escenario, para los niños es una forma de esconder sus miedos.

Cuando un niño juega con marionetas está guiando los hilos que representan en varias ocasiones su propia vida,

el pequeño ser movido por hilos carga con una vida ajena pero que está deseosa de salir. Los niños disfrutan el ver a unos muñecos contando historias, en el nivel preescolar la educadora toma esta herramienta para enseñarle al niño el cuidado de la naturaleza, algún tema de higiene, provocar miedo o reírse de los animalitos que hablan se lastiman y no les pasa nada. En el nivel primaria se dejan los títeres a un lado, el juego ha dejado ser parte del aprendizaje, ahora la cosa es seria, sin embargo, que los niños sigan interactuando con los guiñoles le da confianza, seguridad al pasar frente a sus compañeros y narrar alguna anécdota o como el programa de español lo pide, crear sus propios cuentos.

Las aulas deben ser un espacio para formar pequeños artesanos,

enseñarles a elaborar marionetas resultará una tarea agradable y divertida; además que ellos aprenderán a imprimir con el soplo de vida la personalidad de su muñeco movido por hilos. Cuando un niño juega con títeres se convierte en un medio de expresar la literatura, la naturaleza, las relaciones sociales y la imaginación tiene un detonante en las expresiones del niño. Es importante que esta artesanía no muera, que no quede en el olvido, en nuestro país encontramos personas que dedican su vida a imaginar que un hada convertirá al muñeco en niños de verdad, pues el alma del niño es un baúl que guarda sus emociones. Decimos que somos marionetas movidos por hilos, si esos hilos fueran como los de pinocho, entonces nuestra vida sería un cuento en manos de los titiriteros.  

BIBLIOGRAFÍA UNA HISTORIA HECHA DE HILOS

Oltra Albiach, M. A. “Los títeres: un recurso educativo” Educación social. Revista    de Intervención Socioeducativa, 54, (2013).

Aronoff, M.“Puppetry as a therapeutic medium: an introduction”. En: Bernier, M.;     O’Hare,      J. Puppetry in education and therapy. Blooming­ton: Authorhouse. (2005).

Majaron, Edi. El poder de los títeres. UNIMA. 2015.

Aurora World, T-Rex, Multicolor, 10 Pulgadas
Estilo realista
Artículo regalo maravilloso
Tela de felpa fina
Suave y tierno
Fabricante líder de felpa.