El fútbol mexicano: ¿qué necesita?

El fútbol mexicano: ¿qué necesita?

Llevo 25 años viendo fútbol soccer, particularmente el fútbol mexicano, más o menos desde el año 1994  hasta la actualidad.

En ese tiempo me ha tocado ver de todo, goles increíbles hasta fallas de no creerse, lágrimas de unos, risas de otros e indiferencia de los ajenos al balompié. Pero lo que llama mi atención es el estancamiento a nivel selección.

Dicho atasco es muy evidente, reflejándose en la inverosímil cantidad de veces que el combinado nacional se ha quedado en los octavos de final de las copas del mundo, desde de Estados Unidos 1994 hasta Rusia 2018. Entonces la pregunta es: ¿qué necesita el futbol mexicano para cambiar de paradigma?.

La eliminación más sorprendente para mí ocurrió en los octavos de final de Estados Unidos 1994, ya que perdió en penales con una Bulgaria que se quedó con el cuarto lugar de dicha copa bajo el comando del excepcional Hristo Stoichkov.

Imagen: AS México

En aquella época el nivel de la liga mexicana era muy bueno. Podíamos ver a jugadores extranjeros de muy alto nivel, que en algún momento formaron parte de sus selecciones nacionales, tales como: Alex Aguinaga, Ivo Basay, Germán Martelloto, Cecilio de los Santos, Oscar Ruggeri, Davor Jozić, Milton Queiroz “Tita”,  Robert Dante Siboldi, Luis Carlos de Oliveira Pintado, Julio Zamora, Cle Koiman, Claudio Borghi, Antonio Mohamed, Hernán Cristante, Héctor Adomaitis, Osmar Donizete, Marco Antonio Figueroa y Marcelo Goncalves, por citar algunos.

¿Por qué tantos nombres de jugadores antiguos?. La razón es simple, en esos años había pocos extranjeros, solo cinco por equipo, y, obviamente, eran de un buen nivel para poder desplazar a los mexicanos, lo cual elevaba considerablemente el nivel de la liga.

Hoy día, del fútbol extranjero llegan decenas de jugadores y solo unos pocos tienen nivel de selección nacional, cortando con esto las posibilidades a cientos de jóvenes mexicanos que pudieran ser el futuro de la selección azteca.

En esta tesitura, hay que sumar la implementación de los torneos cortos desde 1996, mismos que elevan la exigencia de resultados a corto plazo y que parecieran ser el paraíso de jugadores extranjeros poco destacados en sus países y para los directores técnicos que solo están a la espera del despido de un colega para poder colarse a un equipo.

Imagen: Fútbol Total

En la actualidad se menciona mucho que existe gente de altos cargos dentro del fútbol que pide cuotas para poder subir a jugadores a primera división o, incluso, solicitudes de índole sexual, Como ocurrió con el representante Ángel Fuentes, el ‘Pato’, y el juvenil Bernardo ‘N’, en el club de futbol Veracruz.

A mí no me consta, pero sí puedo decir que tengo amigos que jugaban muy bien al fútbol y me comentaron que tuvieron que dejarlo por falta de un “padrino” o por no acceder a cosas que iban en contra de su dignidad, por lo qué, de ser cierto, sería el hilo negro del por qué la selección nacional de fútbol de México no trasciende en copas del mundo, pues están jugando los hijos de ex futbolistas, recomendados, adinerados y solo unos cuantos son los jugadores realmente buenos que se han formado desde abajo y por méritos deportivos, mientras muchos llegan a base de “palancas” y “favorcitos”.

Es sorprendente que Argentina, con aproximadamente 45 millones de habitantes, y Uruguay, con poco más de 3 millones de pobladores, produzcan más y mejores jugadores que México, con 129 mil millones de ciudadanos.

El tema psicológico también representa un problema, así como el famoso “hacernos menos” con los extranjeros y la envidia que siente el mexicano por otro compatriota triunfador.

Imagen: Marca

Los jugadores nacionales también tienen que luchar con el estima de ser “chaparritos”, “gorditos” y malos jugadores, dada la genética del mexicano.

Lo importante en este caso es realizar un mejor trabajo de “ingeniería genética”, para producir jugadores físicamente más fuertes y que a su vez puedan competir con los europeos, que por naturaleza son más fuertes.

Esto último parece que empieza a cambiar, ya que dentro de los jugadores de primera división existen casos como el portero Raúl Gudiño, de Chivas, y el defensa Adrian Mora, de Toluca, que sobrepasan el 1.90 de estatura. Parece que los clubes buscan ahora gente físicamente más fuerte para poder competir con los jugadores de otras latitudes.

El fútbol mexicano tiene mucho trabajo por hacer y si continúan sin haber cambios de fondo, es seguro que nos pasemos otros siete mundiales al hilo sin poder trascender más allá de los octavos de final. Por lo tanto, los torneos cortos, la mentalidad, los bloqueos y el hiperbolizar al extranjero solo por ser eso justamente, extranjeros, es el lastre que está impidiendo dar ese paso, un paso que ya nos enseñaron los jóvenes sub-17 y sub-23 en las copas del mundo de su categoría y los Juegos Olímpicos que se ganaron.

Sí es posible ganar, el tema es justamente quererlo, y si se quiere, se puede. Todo es cuestión de actitud y decisión.

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